De Amicitia en el proyecto APERO: Una red europea para construir espacios comunitarios más resilientes
Levantar un proyecto social en el ámbito rural o comunitario no es una tarea sencilla. Quienes trabajamos en entidades de base sabemos bien lo que hay detrás: presupuestos ajustados, equipos pequeños que deben multiplicarse para llegar a todo, la inestabilidad de las fuentes de financiación y el enorme desgaste físico y emocional que supone mantener abiertas unas instalaciones o un centro de juventud. Las dificultades son comunes, sin importar si te encuentras en un pueblo de España, en una zona rural de Bulgaria o gestionando un espacio cultural en Serbia.
Bajo la premisa de que los manuales teóricos sirven de poco cuando te enfrentas al día a día de una asociación, nuestros compañeros de CitizensLab crearon el proyecto APERO (Alliance for Participation, Empowerment, and Resilient Organizations), una alianza europea respaldada por el programa Erasmus+. El objetivo principal era sencillo y radical al mismo tiempo: salir de nuestras oficinas, cruzar fronteras y meternos de lleno en las rutinas de otros compañeros para entender cómo resuelven ellos los mismos problemas con los que nos topamos cada mañana.
Durante más de un año, cinco organizaciones de realidades muy diversas —CitizensLab en Alemania, la Fundación Smokinya en Bulgaria, la Asociación Egyesek en Hungría, MAGNET House en Serbia y nosotros, De Amicitia en España— hemos compartido aciertos, dudas, métodos de trabajo y estancias de intercambio (job shadowing).
Aprendizaje bidireccional: Estancias y acogidas de Job Shadowing
El intercambio (job shadowing) se convirtió en la metodología central de APERO. En lugar de asistir a cursos convencionales, nuestros equipos se adentraron en los entornos de trabajo de las organizaciones asociadas, participando en reuniones, observando metodologías y colaborando en tareas cotidianas.
Desde De Amicitia hemos vivido esta experiencia en ambas direcciones:
✈️ Lo que exploramos fuera
Hemos tenido la oportunidad de conocer de cerca el trabajo de CitizensLab en Alemania, explorar metodologías en Smokinya (Bulgaria) y adentrarnos en las residencias artísticas y comunitarias de Magnet House en Serbia.
🏠 Lo que acogimos en casa
Al mismo tiempo, hemos abierto las puertas de nuestra sede en España (incluyendo nuestra sede “Casa Jazmín” y nuestros campamentos de trabajo) para recibir y compartir experiencias con los equipos de CitizensLab, Smokinya, Egyesek, quienes participaron en nuestro campo «Big in Japan» y conocieron el centro juvenil de Pego) y otros profesionales del programa.
Estas experiencias cruzadas nos han permitido explorar prioridades fundamentales: la gestión de centros rurales, la autonomía y responsabilidad de los líderes de campamento (campleaders), la sostenibilidad organizativa y la participación juvenil activa.
¿Qué aprendimos y qué nos llevamos de esta experiencia?
Las vivencias compartidas, tanto en nuestras visitas al extranjero como al recibir a nuestros socios en España, nos han dejado valiosas lecciones que ya forman parte del día a día de De Amicitia:
- ✔ A través de los intercambios en Serbia con Magnet House y las vivencias con Smokinya, hemos reafirmado el valor de arraigar los proyectos en la vida de los pueblos, integrando la naturaleza y comprendiendo que a veces es necesario bajar el ritmo para enriquecer el proceso creativo y humano.
- ✔ Asimismo, el intercambio con CitizensLab nos mostró la eficacia del liderazgo participativo, la facilitación de grupos y la diversificación en la financiación de cursos y talleres de alto impacto. Nos enseñaron que el tamaño de una entidad no condiciona su calidad y que se puede lograr una gran profesionalización con estructuras horizontales y flexibles.
- ✔ La experiencia junto a Egyesek en nuestros campamentos y visitas institucionales (como el paso por Pego y su centro juvenil) puso de relieve la necesidad irrenunciable de conectar la labor de la asociación con los recursos locales, las escuelas, los mayores y los ayuntamientos, generando un impacto real y directo en la comunidad.
- ✔ Las visitas de nuestros socios y nuestros viajes de aprendizaje nos han demostrado la importancia de otorgar autonomía a los campleaders y voluntarios, fomentando estructuras horizontales y adaptables donde la rotación de participantes permite que los métodos exitosos perduren en el tiempo.
- ✔ El transcurso del proyecto también nos ha recordado los retos organizativos a los que nos enfrentamos las pequeñas ONGs. La coordinación logística, la claridad en los avisos previos, el cuidado de los tiempos y la acogida detallada de cada visitante o voluntario son aspectos vitales que debemos seguir perfeccionando para que cada persona se sienta valorada y parte activa del proyecto.
Hacia el cambio práctico y una red de futuro
El broche de oro del proyecto tuvo lugar en Belgrado (Serbia) en septiembre de 2026, durante el encuentro transnacional de evaluación final. Más allá de los informes, el legado más valioso de APERO es la red de confianza creada entre las cinco organizaciones. Hoy contamos con aliados firmes en toda Europa para seguir colaborando, intercambiando experiencia y afrontando juntos los retos del trabajo juvenil. Porque las organizaciones resilientes no crecen en solitario, sino a través de la cooperación y el aprendizaje constante.
Lejos de buscar un modelo único o una fórmula mágica aplicable a todos por igual, la experiencia de APERO nos ha demostrado que la verdadera resiliencia institucional se cultiva a través del apoyo mutuo, la transparencia en la gestión cotidiana y la valentía de observar sin filtros cómo trabajan los demás. Un punto de partida totalmente práctico para reinventar nuestra forma de hacer educación no formal y construir comunidad desde la raíz.
